
¿Existe una determinada variedad de vino elegida por el sector femenino? ¿Las mujeres se dejan llevar sólo por la moda que el mundo de la publicidad vitivinícola puede proyectar?. Preguntas que dan pie a una nota que compartimos.
Fuente Mdz On Line
Un abanico de preguntas infinitas que se desprende en respuestas basadas más, en mitos, que en una realidad concreta. De hecho, la mujer representa -no sólo en el mundo, sino también en Mendoza- un espectro muy rico que gana cada vez más presencia en sus percepciones sobre el mundo del vino.
Así lo sostienen estudios internacionales y opiniones de referentes locales y nacionales, que echan por tierra preconceptos y abren una nueva lectura: la de la estrecha relación que la mujer sostiene con el vino desde un lugar diferente al del hombre, e igual de enriquecedor.
Realidades reveladoras
La primera gran encuesta a nivel internacional -encargada por la Vinexpo- respecto a las percepciones y vínculos que se dan entre la mujer y el vino, desnudaron resultados más que alentadores para refutar verdades preconcebidas.
Entre las resultantes más sorprendentes se esclareció que las mujeres prefieren los vinos tintos a los blancos y rosados, que beben al menos una vez a la semana y que consideran al vino compatible con una dieta balanceada. La cifra es contundente: más de 4.000 mujeres en el Reino Unido, Francia, Japón, Alemania y Estados Unidos respondieron a la encuesta, que no sólo reveló la preferencia por el vino tinto, sino también, el escepticismo frente a las campañas de marketing dirigidas específicamente hacia ellas.
En la mayoría de los casos es la mujer quien se encarga de llevar adelante las compras; decide qué bebida se va a tomar en su casa y si no encuentra el vino que tenía en mente o el precio adecuado, busca otra alternativa.
Robert Beynat, director ejecutivo de Vinexpo quedó especialmente satisfecho con la respuesta del 79% de las mujeres que dijeron que beben vino porque les gusta el sabor, y no por su compatibilidad con los alimentos o la moda, calificándolo de “extraordinario”.
De las 1.300 mujeres encuestadas en el Reino Unido, el 80% elige el vino para su hogar, con el precio como criterio principal, seguido por la variedad y el país de origen. Ahora bien, ¿podemos hablar de un crecimiento de esta relación entre vino y mujer también en nuestro país?
Según precisó Cristina Pandolfi -jurado internacional de vinos y autoridad del sector de estadísticas del INV dedicada a las estadísticas vitivinícolas y temas técnicos internacionales- , “en general y desde hace aproximadamente una década y media en Argentina se ha incrementado el interés por el conocimiento del vino, a nivel de los consumidores en general, y en particular en las mujeres. Desde las principales ciudades de nuestro país comenzaron a difundirse cursos para aprender a degustar y evaluar los vinos, emergieron diversas revistas especializadas en el mundo vitivinícola y su relación con la gastronomía, se realizaron programas televisivos y artículos, y hasta se llevó a cabo toda una bibliografía especializada de divulgación extraordinaria. Así se fue forjando el conocimiento del vino como base de las economías regionales del oeste de nuestro país”.
Un interés que persiste y sumó en sus filas a la mujer a un mundo casi vedado y aparentemente privativo al universo masculino. Pero la apertura de nuevos caminos en este sentido generó precursoras que hoy hacen escuela. Tal es el caso de María Mendizábal, sommelier internacional graduada en la Escuela Argentina de Sommelier, y ganadora del Concurso “Mejor Sommelier de la Argentina 2006”.
Desde su nutrida experiencia como docente explicó: “algo que siempre nos llamó la atención con Marina Beltrame, directora de la escuela de Sommelier y precursora de esta carrera en el país, es que la tendencia entre la mujer y el vino desnuda una relación creciente. Un incremento que ayudó a descajonar un mundo pensado sólo para hombres”.
Por otro lado, el consumo es otro de los puntos fuertes junto a la gastronomía, a la hora de destacar una relación tan creciente como develadora. Esta aseveración no es fortuita, ya que en la mayoría de los casos es la mujer quien se encarga de llevar adelante las compras; decide qué bebida se va a tomar en su casa y si no encuentra el vino que tenía en mente o el precio adecuado, busca otra alternativa.
Según Alejandra Navarría, presidente del Club de Mujeres Gourmet de Mendoza, “la mujer prioriza llevarse calidad y buen precio. Sabe lo que busca y si bien opta por marcas referentes, no deja de lado esta dupla. Por otra parte es muy marcado el interés que sostiene por los vinos y su vinculación con la gastronomía y no es un dato menor a la hora de su elección”.
“La mendocina puede disfrutar desde los vinos más livianos a los más complejos, y se permite el placer de toda la gama, donde cada variedad elegida se vincula a un momento o circunstancia a la que lo asocia y elige”.
Todas por igual
El panorama del mundo del vino ha sido sustentado desde hace tiempo por una mujer que desde diversos lugares comenzó a desempeñar roles de importancia en ese mismo mundo: desde consumidoras y amas de casa, hasta empresarias, enólogas y científicas que contribuyeron con valiosos estudios a optimizar la producción, comercialización, difusión o diseño. Un proceso que se sustentó cada vez más desde hace casi veinte años y que va desde vinos de consumo diario de alta rotación, hasta los de mayor complejidad.
“La capacidad y la sensibilidad de la mujer estuvieron presentes en todo momento en el espectacular cambio que experimentó la vitivinicultura argentina en la década de los años noventa y los que van de este siglo. No debemos olvidarnos que ella es en gran medida quien compra los vinos y que como buena administradora del hogar, se interesa por conocer más del mundo vitivinícola”, precisó Pandolfi.
Puertas adentro
"La provincia es testigo real de un incremento del interés de la mujer respecto del vino y eso es palpable, más allá de un espíritu conservador y de género (que también se ve a nivel nacional e internacional). “Cada vez hay más mujeres que están interesadas en el mundo del vino acá en la provincia. En mi caso puntual doy cursos en la Vinoteca Marcelino y el 70% de mis alumnos son mujeres. La tendencia es que la mujer conozca cada vez más sobre vinos, no sólo como consumidora sino como parte integral de un conocimiento que desea”, opinó Mendizábal.
En cuanto a su elección, se permite establecer un dinamismo de selección que abarca un amplio espectro. “La mendocina puede disfrutar desde los vinos más livianos a los más complejos, y se permite el placer de toda la gama, donde cada variedad elegida se vincula a un momento o circunstancia a la que lo asocia y elige”, explicó Navarría.
Nuestro país muestra un alto perfil consumidor en lo que a vino tinto se refiere, y las mujeres no escapan a esta elección a nivel local, nacional e internacional.
Según la sommelier, “si bien la mujer disfruta de la variedad para cada ocasión, es un hecho que elige antes que nada el vino tinto. Como posee un paladar más delicado, opta por vinos jóvenes que no tienen tanta madera, y expresan más la nota de frutas; mientras que en los hombres se inclinan más por vinos que han pasado por madera, una influencia que brinda más cuerpo”.
Diferencias de género
No siempre la diferencia marca contraposición ni muchos menos supremacía. Más bien, y en la mayoría de los casos, se trata de una forma de sumar otra mirada.
Desde ese lugar, el universo del vino y su vinculación a la esfera masculina permitió la riqueza de otra presencia: la de la mujer. Y aunque la mayor apertura -culturalmente convencionalizada más al hombre- aún está en proceso, la experiencia marca un cambio. “Es inevitable que aún, y por ser mujer, se deban pasar más pruebas en sociedades machistas. Resulta raro todavía en muchos círculos que sea una mujer la que esté degustando al lado de los enólogos, de hecho, las enólogas de renombre son pocas, pero lo bueno es que están surgiendo también nuevas”, contó Mendizábal.
Con un camino por recorrer en este sentido, el mundo del vino se abre generoso en su espacio para ambos géneros. “Si bien en sus filas hay muchísimas mujeres que trabajan en diversas áreas, aunque pocas en puestos importantes relacionados a la industria del vino en la provincia, la presidencia de Wines of Argentina está a cargo de una mujer, y eso es sumamente importante. En Mendoza todo cuesta más, pero se va logrando, y la libertad y protagonismo que hemos adquirido las mujeres en estos umbrales es innegable”, concluyó la sommelier.