
Con muy buena aceptación por parte del público general, de las empresas participantes y de los socios de la agrupación de retailers de vino, se realizó en la Ciudad de Buenos Aires el encuentro mayor de vinotequeros del país organizado por la Cámara Argentina de Vinotecas y Afines (CAVA).
Se trató del 6to Congreso Nacional de Vinotecas que tuvo como oradores principales a Marina Beltrame (sommelier), Osvaldo Granados (periodista), Fabricio Portelli (sommelier), Luis A. Fontana (enólogo), Pablo Pyzyk (The Nielsen Co.) y Alberto Arizu (Luigi Bosca). También participaron bodegas líderes con sus stands para degustación y empresas afines al sector, entre otras, las de accesorios para vinos y una de software especializado para vinotecas.
Las prácticas (in)formales
Los empresarios debatieron sobre los problemas específicos de este canal de ventas. Sobre todo con la llegada de las nuevas tecnologías. Compartieron experiencias y preocupaciones. Entre ellas atacar de frente y formalmente, como entidad que los representa a todos, a las todas las prácticas de venta de vino informales, como quienes lo hacen por internet sin el soporte de una empresa detrás. Se propusieron, también, denunciar a ciertas empresas, o gerentes de bodegas que venden vino al por mayor a agentes no autorizados, entre ellos, los mismos empleados. El malestar circulaba entre aquellos que decían verse perjudicados al no poder competir contra el precio que marcan quienes no pagan licencias ni impuestos correspondientes para la venta.
Realidad en el mercado
Por su parte los oradores hicieron foco en la comunicación. Fabrizio Portelli sostuvo ¨estamos lejos del límite de lo que se puede consumir en Argentina. Y dentro de lo que se consume en el mercado interno, los vinos finos son un porcentaje muy bajo todavía, que debemos proponernos aumentar. En los segmentos bajos hay vinos muy nobles que toma gente con hábito de tomar, pero a la que tal vez no le interese oler la copa o preguntar de qué añada es. A esos consumidores hay que tratar de 'infectarles el virus del vino´. Tener siempre claro que no hay que saber nada para disfrutar de una copa de vino. Hablemos desde abajo hacia arriba. Empecemos con un discurso sencillo, que no aleje la comunicación, porque hay que traer al consumidor de nuestro lado¨.
Reconocimientos
Se entregaron los premios CAVA 2009. El de ¨Vinotequero del año del interior¨, fue para Miguel Angel Fernández, dueño de El buen vino, un local que hace más de 20 años funciona en Tres Arroyos (Pcia de Buenos Aires). Mientras que el de ¨Empresario del año¨ fue para Alberto Arizu de la bodega Luigi Bosca, quien este año tomó algunas decisiones, como la de cerrar ciertas cuentas, para poder uniformar precios con todo el canal de vinotecas. El premio del vinotequero de Capital fue para Francisco Madeo, presidente de CAVA, dueño de una tradicional vinoteca, Brindis, ubicada en la porteñísima esquina de San Juan y Boedo. Madeo se mostró muy satisfecho con la realización de este congreso: ¨Hemos crecido muchísimo como sector, empezamos el primer congreso con cinco personas, hoy llegaron a participar vinotequeros desde todo el interior del país. Y queremos seguir fortaleciéndonos como entidad para pelear con más fuerza por los intereses del canal, al que llamamos canal gourmet. Más allá de que sean o no socias de CAVA, estamos trabajando por todos¨.
En la foto: Francisco Madeo, presidente de CAVA y -este año- acreedor del premio al Vinotequero 2009 de Capital Federal.
El pinguino presente, ofrecido por una empresa que vende accesorios para el vino.








