
El espumante es un vino con características que lo hacen muy particular: las infinitas burbujas que le dan efervescencia; la sutil espuma, su frescura, su historia. Una botella de espumante se reconoce por el corcho en forma de hongo asegurado por un bozal. Y aunque tradicionalmente se asocia este tipo de vinos con escenas francesas, Argentina trabaja desde hace varias décadas en un estilo propio, con espumantes que avanzan para ser la preferencia de los consumidores.

La Cordillera de Los Andes custodia los viñedos argentinos, que se extienden desde Salta hasta Río Negro. Argentina tiene el privilegio de contar con los viñedos más altos del mundo, en Salta y Catamarca, y los más australes del planeta.
El vino es mucho más que una bebida o el complemento ideal de la comida. Es un producto de la cultura y a su vez un portador de cultura. Es también un objeto de placer, casi una obra de arte, que no permanece inmutable una vez que el artista termina su obra. Cambia, evoluciona, se enriquece. Es un producto vivo, y es precisamente esa condición la que lo hace apetecible y venerable.

Escritos chinos, libros indios, dioses griegos, inscripciones egipcias y crónicas americanas garantizan que hombres y vino tienen un pasado común, un presente perfecto y un futuro prometedor.

Los sentidos como el gusto y el olfato son herramientas que todo el mundo posee para poder saborear un vino. Es muy fácil aprender a valorar la riqueza de este producto que se adecua a una gran variedad de consumidores que tienen gustos y preferencias definidas.
Fruto de una sinfonía entre la naturaleza y el saber de algunos hombres, el vino es un producto noble que, al igual que todas las materias vivientes, está sometido al ciclo del tiempo. El año de cosecha indica el año de su nacimiento. Primero es joven, luego se vuelve adulto, alcanza la madurez, y sigue hasta declinar y morir.
Saber qué es un vino genérico o cuándo un vino es varietal nos puede ayudar a la hora de elegir cuál tomar. Existen distintas expresiones que utilizamos para nombrar los vinos que te pueden ayudar a saber cómo elegir.

Una investigación científica demuestra que tomar vino hace bien al corazón. Es por su capacidad antioxidante. Detrás del estudio están, la calidad de nuestros vinos, la calidad de nuestra salud y una herramienta fundamental para su promoción. El vino argentino hace bien, y eso hay que compartirlo.








