
Por estos días, hablamos, leemos, escuchamos, vemos por todos lados referencias al Día del Amigo. No necesariamente todo tiene que ver con el día en que el hombre llegó a la Luna, pero sí se respira la intención de reunirse, juntarse con la gente querida, reforzar vínculos. En el mundo del vino también hay amistades interesantes de las que hablar, lazos profundos, aromáticos y duraderos que los enólogos generan en sus vinos a la hora de desarrollar una nueva propuesta con determinadas variedades.

El estudio demostró que los jóvenes entre 28 y 32 años son los más familiarizados con el vino. Los más jóvenes, un nicho para explotar y seducir

La degustación es un ejercicio que sólo requiere atención, memoria e imaginación. No es cuestión de expertos sino de apasionados. La mejor forma de apreciar un vino en plenitud es activando los sentidos. Todos estamos capacitados para analizar sensorialmente un vino, sólo debemos ejercitar la memoria y la atención.
Entender de vinos no es un tema solo para ilustrados podemos encontrarlo en tiendas muy sofisticadas, como así también en sencillos almacenes de barrio, el vino no entiende de géneros ni clases, hay para todos los gustos, bolsillos y situaciones.








