Saber qué es un vino genérico o cuándo un vino es varietal nos puede ayudar a la hora de elegir cuál tomar. Existen distintas expresiones que utilizamos para nombrar los vinos que te pueden ayudar a saber cómo elegir.
- Tranquilos: Son aquellos a los que no les queda gas carbónico que pueda percibirse con los sentidos.
- Dulce natural: Son aquellos vinos a los que no se les permite completar su fermentación alcohólica. De esta manera queda azúcar residual que va de los 8 a los 30 gr/l.
- Licoroso: Tiene una concentración de azúcar mayor que el dulce, puede llegar a 40-60 gr/l. Su elaboración se hace a partir de uvas de gran riqueza en azúcar, y la obtención del grado alcohólico así como del dulzor deseado, se logra por adición de alcohol durante la fermentación, por endulzado con mosto concentrado y posterior alcoholización o por corte entre vinos de distinta graduación alcohólica y tenor azucarino.
- Cosecha tardía: Las uvas se dejan sobremadurar en la planta y luego se cosechan. De esta manera, los granos que han empezado a deshidratarse concentran una importante cantidad de azúcar, lo cual favorece que se detenga la fermentación y que el vino quede con abundante azúcar residual y un importante grado alcohólico.
- Vinos de aguja: Son aquellos que por su particular elaboración conservan una parte del gas carbónico procedente de la fermentación de azúcares propios o añadidos. Este gas carbónico se desprende en forma de burbujas sin que llegue a producirse espuma.
- Vino espumante: es aquel que a la temperatura de 20°C tiene una presión dentro de la botella superior a 3,5 atm. o kg/cm2. Un espumante se reconoce porque su botella presenta un corcho en forma de hongo asegurado por un bozal. Para obtener presión carbónica natural dentro de una botella es necesaria una fermentación alcohólica que proviene de algunos azúcares residuales o azúcar agregado al vino.








